sábado, 11 de julio de 2020

Escribirse como Acordarse: ¡acuérdate¡

Acuérdate

Un método para recordar en el espacio de la ficción

Taller de escritura
La *mnemotecnia del recuerdo o
  ¿cómo Netzahualcóyolt pregunta?
Yo lo Pregunto
Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:Sólo un poco aquí.

El Poeta Netzahualcóyotl, quien vio por última vez a su padre en manos tepanecas, escribe este poema a la tristeza de lo efímero, a la fuerza de un instante,  a la verdad que si llevamos dentro: vivir aquí sólo un poco.
Estamos sólo un poco aquí, versa el poeta, nos recuerda a c o r d a r n o s acuérdate de que no para siempre… sólo un poco aquí. Acordarnos de ello, nos hace recordar la constante impermanencia, lo que hace de la historia de vida algo afímero que a su vez permanece, eso es “acuérdate” Esto es la ficción, el recuerdo mismo.

La vida en dosis de vidas para ser contadas, tejidas, y reconocernos en la simpleza de sus hilos, esos de carne y hueso que nos llevan a ser humanos, sólo humanos que tenemos como labor una vez más; reconocer que no estamos para siempre en la Tierra, y que todo, absolutamente todo cambia (mientras haya vida) Asi que como sólo un poco aquí, pues sólo asi se sabe que todos tenemos la vida en nuestras manos, y sus historias también, solamente tenemos que “acordarnos”.

"Acuérdate de Urbano Gómez, hijo de don Urbano, nieto de Dimas, aquél que dirigía las pastorelas y que murió recitando el “rezonga ángel maldito” cuando la época de la gripe. De esto hace ya años, quizá quince. Pero te debes acordar de él. Acuérdate que le decíamos el Abuelo. Sólo que te falle mucho la memoria, no te has de acordar de eso."
(Acuérdate, Juan Rulfo)

 Escritor mexicano Juan Rulfo nació un 16 de mayo | Noticias ...


De cómo nos acordamos en “Acuérdate”

Recibir el aprendizaje del uso de una herramienta literaria, tiene la cualidad de la experiencia. Durante dos años he trabajado con grupos de ciudadanos de la demarcación de Azcapotzalco, quienes traían en su alforja milenaria sus hermosas historias de vida; para lo cual me di a la tarea de escucharlos y de aprender de su mano y palabra todo lo que su corazón y alforja derramaron en la mesa de nuestro taller llamado “Acuérdate”.

Justamente esta fue la mnemotecnia usada para obtener la ficción o el relato del recuerdo mismo, decirnos una y otra vez “acuérdate”. Título que alude al homenaje que quisimos hacer también al mas memorioso de nuestros escritores mexicanos; Juan Rulfo, quien personalmente leo constantemente, y no sólo en sus libros sino en el alma que emana de sus letras: México, leo a Rulfo en los rostros de mis alumnos, en las voces de sus historias, en las formas que la naturaleza le regaló a nuestro entrañable país. Leímos su obra y realizamos un proceso creativo a partir de sus textos, en el ejercicio de “deriva”, derivamos a partir del ” El llano en llamas”. Está técnica nace la necesidad de cobijo e inspiración para las escrituras del taller. Una “deriva” nace de un título o del cuerpo del cuento, el cual nos da elementos para reinterpretarlo bajo la mirada de “escribidor” que asi lo necesite.

Asi que en este punto quiero agradecer la experiencia al maestro Rulfo y a los miembros de Acuérdate, nuestro taller de escritura que domingo a domingo abría su espacio creativo en distintos espacios de la delegación Azcapotzalco, esta última fase que es ya la tercera, la llevamos a cabo en el patio de la llamada casa de las bombas, donde los pájaros nos regalaron varias tonadas y presencia afortunados somos de escuchar a las aves, de buscar su bendición en cada trino.

Cómo se realizó a sí mismo “Acuérdate”.

Primer acuérdate.
Acudimos a un espacio pleno de luz y aves. Unas buenas mesas y sillas nos sostienen los utensilios, y ahora si un enorme pizarrón nos dio mucho espacio para estudiar esta mnemotecnia para escribir las historias de vida en Azcapotzalco.
Como primer paso, nos damos a la tarea de buscar el centro y motivo de las historias:

a) los alrededores de Azcapotzalco y sus personajes, y la relación que estos motivos tenía con quien estaba narrando.

b) recurrimos a la memoria, al recuerdo de Acuérdate que ya la consideramos como la ficción misma.

c) Con ello emanaron recuerdos y frases con tan solo decir “acuérdate”.

d) Recolectamos una serie de frases que nos llevaron a la memoria, la caja chintolola, y las frases fueron algo asi como estas: acuérdate de la esquina dónde se besaron, dónde sale la llorona, acuérdate de la iglesia, de la hormiga, acuérdate cómo fue tu infancia en tu calle, acuérdate del jardinero de aqui cerquita, acuérdate de tu primer trabajo y amigos, acuérdate de ti, de tu propia vida aqui, ahora desde el allá y el entonces.

Segundo acuérdate.

Hicimos un sin fin de juegos y ejercicios para recorrer en uno de ellos un “mapa de las coordenadas chintololas “, y este mapa nos llevó a dos frases y a una hoja en blanco:

a) esas frases nos ayudaron a sumergirnos en el recuerdo mas intenso y real; una fue ” todo empezó cuando…” y la otra simple frase “el origen”.

b) la hoja en blanco nos brindó las imágenes para el recuerdo: abrimos un espacio para nuestro propia “libreta de recortes” en la cual dimos rienda suelta a los pegotes y las ilustraciones de cuanto tema nos ayudaba a recordar. La “hoja en blanco” también nos dio el juego de la palabra y su imagen.

Nos preguntamos qué veíamos en esa página y sus alrededores, asi que a escribir cuanta cosa se nos daba, rodeamos la hoja de palabras o frases, y ya la dejábamos como un marco de palabras. y en el centro, lo que iba a llenar el relato, la frase principal, allí respondimos claramente: qué veíamos en la hoja en blanco cuando estábamos sentadas en una banca, o cuando estábamos observando algo, o en el instante del presente. Y a través de esa mirada nuestros recuerdos se fueron acomodando, uno tras otro. Y dimos rienda suelta a lo que sentimos por todo lo que rodeaba los “acuérdate” por Azcapotzalco.

tercer acuérdate

Toda esta forma y modo de usar la palabra, la escritura fue emergiendo y descansando en los temas que cada uno encontraba.

Como etapa de recolección ha sido grato saber cuánto nos queda aún por escribir, y como cosecha pues nacieron breves “historias de vida”, asi las consideré en su totalidad, cada uno de los participantes en el taller ha creado sus textos en este sentido y la suma de ellos es ahora su propia visión de Azcapotzalco, su propia “historia de vida”. Esta forma si cumple con lo que se requería para contar lo que nos reúne: escritura.

Una Historia de Vida, se desprende del género Memorias, Testimonios, y Crónicas. Solo cambia el impacto digamos del suceso, y el protagonista. La historia de vida es mas suave digamos, lleva en su centro un corazón humano que late y late, que cuenta y cuenta, ¿cómo le ha ido a usted en la vida?

En esta vida de a pie, del día a día, donde solemos ir unas veces a pie y otras andando. Porque el día a día es lo que teje una verdadera historia, y la generosidad de una vida. La intención es la memoria y su identidad, cómo somos, de dónde venimos, adónde vamos; y todo parte como lo vivimos en nuestro taller de una humilde raíz, del orígen, de acordarse tan solo.
Dejo aqui en este texto que será recuerdo, las coordenadas para quienes deseen seguir los pasos, hacer sus huellas, y contar, acordarse y escribir lo que el corazón trae en su alforja.

Esperamos que esta mnemotecnia les pueda dar conocimiento para usarla, y sea una herramienta para que cada uno sepa qué hacer cuando se acuerde, cuando sienta que esto debería de escribirse. Puedes hacerlo y aqui tienes unos memoriosos, amorosos recuerdos que te pueden ayudar a seguir ese rumbo del escribir para compartir quien eres, quienes son ellos, quién eres, quiénes somos.

“Acuérdate” tuvo 3 ciclos, en dos años, mismos que ahora concluyen con esta antología de los recordadores chintololos. El taller se abrió a todos, y llegaron pocos pero escribieron mucho, tal vez por los otros, por quienes aún vienen por allí, y se unirán a este tejido donde las historias de vida den esperanza a todos.

Con la esperanza de que estos “acuérdates” sean el detonante para los tuyos, extendemos una mano de tinta hasta ustedes lectores, para que hallen este hilo y le sigan, sólo sigan, sigan, escriban, escriban; “acuérdate…”


Una * mnemotecnia es una técnica, o forma para que la memoria se acuerde… Una regla mnemotécnica es una oración corta y fácil de recordar que ayuda de manera artificiosa a relacionar palabras, con el objetivo de memorizar.
*Estas líneas de recuerdos sean un homenaje mínimo a mi amigo José Antonio Urdapilleta, quien falleció (2017) en una de las calles de su pueblo tepaneca. Mi amigo crónista-aqueólogo, quien leyó con su dulce voz, como nadie lo ha hecho, uno de mis cuentos Pericués, porque él si sabía quién era la raza cósmica.

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Cuando regresó, la historia  aún estaba allí.